Walk Hard: The Dewey Cox Story
January 10, 2009
Walk Hard: The Dewey Cox Story es una película que no supone, en ningún caso, otra cosa que una sucesión o rejunte de clichés del mundillo del Rock que, sin duda alguna, le han dado vidilla al mismo. El Rock es un palabro-concepto que, como casi todas las manifestaciones culturales que gozan de jerarquia pOp y que tienen pocas letras, busca sostén en el cliché, en la anécdota fútil y, de alguna manera, por lo demás muy suya, en la funcionalidad adquirida de determinados eventos o situaciones. Hablo de drogas, de sexo sin reparo, de esa combinación fatídica para el moralista de turno así como de la exquisita inconciencia/incontinencia que nos dio piezas de Arte Mayor.
El Rock, eso que ahora se entiende como modo de vida para los coolhunters de toda la vida y que hace casi medio siglo se ponderaba como una versión renovada de la Poesía de la Experiencia mientras se convertía en execrable en un plis plas por las señoras de toda la vida, se encastra en nuestro aparato cognitivo como una sucesión de desavenencias nada amables que por algún motivo son vistas, desde lejos, como momentos de una epicidad rimbombante con la particularidad nada menor de ser Low-Cost. De ahí al misticismo no hay más que un paso. A partir de ahí, del ser Low-Cost, el way-of-life™ que prefieran: Rebeldes sin causa, rubitos suicidas, hombreras y cabelleras de tintes surrealistas y así ad eternum.
Pero, y aquí me planto, lo interesante en WH, donde radica su efectividad como comedia satírica, es que logra refundar el paisaje del Rocker tomando a Johnny Cash (sobretodo al sobrevalorado biopic protagonizado por Joaquin Phoenix), Tom Jones o Brian Wilson como santos particulares en la construcción de una estrella Low-Cost -interpretada por John C. Reilly de manera ejemplificadora- haciendo caso omiso a la mística barata del espectáculo, mientras nos desvela que el objetivo ulterior de la cinta descansa en derrumbar el mito que tan saludable estaba en el Savoy hace la tira y que se ha llevado los laureles de la tontería al momento de definir la música popular en cualquiera de sus vertientes, sobre todo en la adolescencial: Para tocar como Bird (Charlie Parker), tienes que vivir como él.


El mejor momento de Walk Hard, en cuanto a repetición de sketches de “prueba las drogas” (codazo al “Ray” de Taylor Hackford), es el ofrecimiento de merca final. Ahí Appatow consigue un momento de pochez e inconsciencia genuinamente ROCKERAS.
Comment by Alvy Singer — January 10, 2009 @ 1:46 am
To-tal-men-te de acuerdo. La última versión es Amy Winehouse, de la que se decía al principio que era todo fachada de tan bien que encarna la tontería y tan volcada estaba la industria en retransmitirlo, visto lo bien que le ha ido a la tambien británica Kate Moss
Comment by Don Lindyhomer — January 23, 2009 @ 9:30 am